martes, 22 de mayo de 2018
Mundo

Brasil incauta dos toneladas de marihuana paraguaya

La policía brasileña de Río de Janeiro, incautó hoy dos toneladas de marihuana que eran transportadas en un camión procedente de Paraguay y con las que se abastecerían grupos de narcotraficantes que actúan en favelas de la ciudad de Río de Janeiro.

La carga fue hallada en un camión frigorífico cargado con carne y que fue interceptado por agentes de la Policía Civil del estado de Río de Janeiro en la Vía Dutra, una de las principales carreteras del país por comunicar las ciudades de Río y São Paulo. La droga estaba escondida entre las chapas de la carrocería del camión junto con dos fusiles equipados con mira láser y un revólver calibre 38. El camión con la carga ilegal, evaluada en cerca de 1,4 millones de dólares, venía siendo vigilado desde el jueves y fue detenido en una operación en que participaron 25 agentes de la Policía Civil en el momento en que abandonó São Paulo e ingresó a la jurisdicción del estado de Río de Janeiro. El conductor del vehículo, identificado como Maicon Gonçalves y de 33 años, fue arrestado en flagrante y será procesado por el delito de tráfico de drogas. “El decomiso fue resultado del cruce de informaciones de diferentes comisarías. Conseguimos determinar que una de las bandas que controlan el tráfico de drogas en Río de Janeiro introduciría una carga grande y nos fuimos a la carretera a vigilar”, explicó el titular de la Comisaría 27 de Policía Civil, Marcus Amim. Según el comisario, la marihuana sería distribuida en las favelas Morro do Dendé, Parada de Lucas, Vigario Geral, Cidade Alta, Baixa do Sapateiro, Vila dos Pinheiros y Complexo do Caju, en la zona norte de Río y que son controladas por la misma organización de narcotraficantes. El decomiso se produjo en el marco de la intervención militar en la seguridad de Río de Janeiro decretada por el Gobierno brasileño en febrero pasado y que entregó al Ejército el control del orden público en el estado más emblemático de Brasil. La intervención busca frenar la ola de violencia que azota a esta ciudad desde los Juegos Olímpicos de 2016 y que dejó 6.731 muertos el año pasado.