Pedro Juan Caballero, 18 de octubre de 2019
Mundo

Perú: Vizcarra disolvió el Congreso y lo suspendieron como Presidente

En la tarde del lunes, el Presidente Martín Vizcarra anunció la disolución del Congreso y el llamado a elecciones parlamentarias anticipadas. Pero el Parlamento decidió resistir la medida y unas horas más tarde votó la suspensión del Presidente de la República por “incapacidad moral” y nombró como presidenta interina a la vicepresidenta Mercedes Aráoz.

La moción para suspender al mandatario por 1 año fue aprobada por unanimidad, en una sesión a la que asistieron solo 86 de los 130 parlamentarios, en su mayoría del partido fujimorista Fuerza Popular, su aliado el Partido Aprista, y representantes de derecha y extrema derecha.

Esta medida del Congreso abre interrogantes en Perú, que pasa a tener dos presidentes, Vizcarra y Aráoz, quien se había distanciado del actual gobernante, aunque ambos fueron elegidos como compañeros de fórmula de Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018).

Aráoz, una economista de 58 años que fue ministra del segundo gobierno de Alan García (2006-2011), juró inmediatamente como presidenta en funciones ante el jefe del legislativo, el opositor Pedro Olaechea.

“Es mi deber como ciudadana, mujer, madre y vicepresidenta asumir este mandato. Lo más fácil habría sido renunciar. No me corro a mis responsabilidades por más difíciles que sean las circunstancias”, dijo Aráoz, quien calificó como “inconstitucional” la disolución del Congreso.

Olaechea dijo que el Congreso votará el viernes 4 de octubre la moción de destituir definitivamente a Vizcarra.

Mientras tanto, Vizcarra convocó a nuevas elecciones parlamentarias para el 26 de enero, según decreto publicado en la gaceta oficial.

Los jefes de las Fuerzas Armadas reafirmaron su lealtad a Vizcarra, acudiendo por la noche a la sede de gobierno para expresarle su respaldo.

“El Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y los Comandantes Generales del Ejército, Marina, Fuerza Aérea y Policía Nacional del Perú reafirman en Palacio de Gobierno su pleno respaldo al orden constitucional y al presidente Martin Vizcarra como Jefe Supremo de las FF.AA y PNP” (Fuerzas Armadas y la Policía), dijo la presidencia en Twitter junto a una fotografía de la reunión.

Vizcarra había anunciado este lunes la disolución “constitucional” del Congreso peruano y llamó a un proceso electoral para elegir a un nuevo Parlamento con el objetivo de poner fin a la crisis política que lo enfrentaba con la oposición dominada por el fujimorismo.

“He decidido disolver el Congreso y llamar a elecciones de congresistas. Esto es un acto constitucional”, señaló Vizcarra en un mensaje al país por televisión, al agudizarse un choque de poderes iniciado hace tres años y cerrarse las vías de entendimiento entre el ejecutivo y legislativo.

La gota que rebalsó el vaso de agua para Vizcarra fue la negativa del Congreso a suspender una polémica designación de nuevos miembros del Tribunal Constitucional.

Vizcarra había lanzado el domingo un ultimátum al Congreso al anunciar que lo disolvería si este lunes le negaba un voto de confianza para reformar el método de designación de los magistrados, con lo que buscaba impedir que ese alto tribunal sea copado por la oposición.

Como consecuencia de la denegatoria del voto de confianza, renunció el primer ministro, Salvador del Solar. En su reemplazo Vizcarra nombró a Vicente Zevallos, su ministro de Justicia.

Una disolución del Congreso en Perú no ocurría desde el 5 de abril de 1992, cuando el entonces presidente Alberto Fujimori (1990-2000) dio un “autogolpe” y asumió plenos poderes con el apoyo de las fuerzas armadas. En esta ocasión, en cambio, Vizcarra se amparó en la Constitución para dar este paso.

El disuelto parlamento no tardó en reaccionar, suspendiendo por un año a Vizcarra para ejercer el cargo de presidente.

Marchas de apoyo

La disolución del Congreso peruano fue recibida con marchas de apoyo en varias ciudades del país, como muestra espontánea de respaldo a la medida del mandatario.

Las primeras movilizaciones de grupos civiles, políticos y juveniles se concentraron en la céntrica Plaza San Martín, en el casco histórico de Lima, y se desplazaron hacia el Palacio Legislativo. Las banderas nacionales con los colores rojo y blanco, carteles que reclamaban el “cierre del Congreso” y banderolas del partido izquierdista Nuevo Perú eran portados por los manifestantes que saludaron la decisión de Vizcarra.