Pedro Juan Caballero, 15 de septiembre de 2019
País

Justifican como “natural” que presos hayan evitado allanamiento

El director de Establecimientos Penitenciarios, Carlos Figueredo, calificó de “natural” que los presos de Tacumbú utilicen candados para encerrarse en sus pabellones o celdas, “por su propia seguridad”. Aseguró que el procedimiento de ayer, en que los delincuentes impidieron un allanamiento de la Policía y Fiscalía, no tuvo éxito por una falta de coordinación previa.

Ayer por la madrugada, un allanamiento fiscal no pudo avanzar en la Penitenciaría de Tacumbú porque los propios presos tienen cerrado con cadenas y candado el acceso a los pabellones “Quinta Alta" y "Quinta Baja”. Figueredo aseguró esta mañana que él no tenía conocimiento del procedimiento que se realizó poco antes de las 5:00 y, si se lo hubieran comunicado, se podía prever la utilización de cortacandados.

“La primera recomendación es llevar cortacandados con la Policía. Eso llevamos en todos los procedimientos, porque muchas veces los presos ponen candados por dentro, pero eso es natural y nosotros cortamos eso siempre. Nunca fue inconveniente para nosotros ingresar por tener candados”.

Consultado sobre por qué considera normal que los propios reos se encierren en sus celdas, dijo que es algo que pasa en muchas penitenciarías de Argentina, Brasil y todo el mundo. “Es seguridad para ellos mismos, porque tienen miedo de que otros internos les hagan algo”, argumentó el director penitenciario.<

Asimismo, agregó que estos procedimientos se suelen realizar siempre aproximadamente a las 3:00, para tener factor sorpresa antes de que los prisioneros se despierten, lo cual suele ocurrir ya a las 5:00.

Explicó que los agentes penitenciarios le manifestaron que los del Ministerio Público empezaron ya tarde el operativo, llegaron al portón que da al acceso de los pabellones y no podían abrirlo porque no llevaron cortacandados. A raíz de los movimientos, la población empezó a despertar y a agitarse, lo cual llevó a que se suspenda el operativo.

En ese sentido, aseguró que lo que faltó fue mayor coordinación, pues si le notificaban a él, como director penitenciario, podía haber dado todas las recomendaciones para que el allanamiento tenga éxito. Dijo que es importante que entre autoridades exista confianza para informar sobre este tipo de datos y así trabajar en conjunto.

“A mí no me pidieron colaboración (…) Podían solicitar planos, confirmar si la persona que buscaban ahí (...) Buscar mayor información (…) No pido que avisen cada procedimiento, sino coordinación para que podamos ayudarnos”, exhortó.

Por otra parte, desmintió que líderes de PCC hayan impedido este operativo, pues aseguró que el 90% de los miembros de esa banda criminal que estaban en Tacumbú ya fueron trasladados.

El procedimiento fiscal de ayer tenía como objetivo incautar evidencias con respecto a una red de extorsión. Según los datos señalados por los agentes investigadores, una banda de aproximadamente 15 personas, entre presos y colaboradores que se encontraban en el barrio San Francisco, engañaban a hombres haciéndose pasar por mujeres, solicitándoles fotos íntimas para luego amenazar con publicarlas y así quitarles grandes sumas de dinero que rondaban entre los G. 20 millones y G. 50 millones.

A la par que se allanaba la cárcel, también se realizó un operativo en el mencionado barrio de Asunción, donde fueron detenidas Karen Andrea Benítez Villalba (25), quien por orden de su pareja Juan Rafael Chávez Zárate aparentemente se encargaba de cobrar los giros de dinero enviados por las víctimas.

Otra mujer que cumplía el mismo rol era supuestamente Yéssica Soledad Vera López (25), quien cayó a la tarde en la Chacarita. Ambas mujeres también “prestaban” sus voces para fortalecer el engaño y así poder conseguir las fotos íntimas de sus víctimas a través de perfiles falsos en las redes sociales.